Los resultados de los registros de actividad cerebral han avanzando en la concreción de que el amor se activa en diferentes áreas cerebrales: los ganglios basales (un conjunto de masas del hemisferio cerebral), la línea media de la frente, el precuneus (una parte del lóbulo parietal superior oculta en la fisura longitudinal medial entre los dos hemisferios cerebrales) y la unión temporoparietal a los lados de la parte posterior de la cabeza.
Dependiendo de qué tipo de amor experimentado, se activan unas u otras zonas y de forma más o menos profunda.


Dejar una contestacion