Independizarse resulta cada vez más difícil para los jóvenes en Argentina: la vivienda pesa más en sus gastos, el empleo formal retrocede y los ingresos pierden poder de compra. Un informe de Analytica reúne cuatro factores que ayudan a explicar por qué una proporción menor logra dejar el hogar familiar.
La división “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles”, que en el índice de precios incluye el alquiler y los servicios, representa el 26,6% del gasto de un joven que vive solo. Es prácticamente el doble que en la canasta general (13,5%).
La crisis económica golpea con más fuerza a los trabajadores jóvenes. Su tasa de desempleo es del 15%, frente al 6% de quienes tienen entre 30 y 49 años. Además, muchos dejaron de buscar trabajo, por lo que no figuran como desocupados.
El deterioro se refleja en las finanzas. Al cierre de julio, el 39,1% de los deudores de 18 a 30 años tenía algún atraso en sus pagos, contra 28,3% del total, según datos del Banco Central. Analytica advierte que esa mora temprana puede dejarlos fuera del crédito durante años.
El impacto también se mide en la opinión pública. En julio, los jóvenes fueron el grupo con menor confianza en el gobierno de Javier Milei, según el índice de la Universidad Torcuato Di Tella. En agosto recuperaron el primer lugar, pero desde diciembre de 2023 su confianza cayó 19%. Para Analytica, hay “un correlato directo con el empeoramiento de su economía”.
eldestape

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