Los demócratas encadenaban triunfos de peso este martes al inicio del conteo de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, presentadas como un examen a la presidencia de Donald Trump. Los demócratas necesitaban arrebatarle a los republicanos cuatro escaños para voltear el Senado, y se aseguró tres victorias en Texas, Carolina del Sur y Carolina del Norte, mientras las proyecciones anunciaban al cierre de esta edición una mayoría demócrata en la Cámara de Representantes.
Una primera lectura de los comicios indica que el partido republicano está sintiendo el golpe de la creciente impopularidad de Trump, los efectos de sus políticas y la guerra iniciada por EE.UU. e Israel contra Irán hace más de ocho meses. En su primera reacción pasada la medianoche, Trump afirmó que el partido republicano habría ganado por un “margen aplastante” si él hubiera sido candidato.
En caso de que se confirme la derrota, Trump asegura que está dispuesto a convertirse en “Mr Veto” y bloquear las iniciativas legislativas de un Congreso opositor, lo que elevaría aún más la temperatura política del país. Gabriel Puricelli, coordinador del Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, dijo a este diario: “Trump le hace pagar al partido republicano el alto costo de sus dos promesas incumplidas más reprochadas por sus votantes: la suba de los precios con más impacto en el consumo de los hogares y las nuevas guerras y agresiones a otros países”.

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