El buque que transportó desde China más de 6.200 toneladas de equipamiento para la construcción y puesta en funcionamiento de la nueva usina de Ushuaia dejó el puerto capitalino durante la noche del viernes, luego de finalizar el operativo de descarga y traslado de los componentes hasta el predio de la central.
Tras completar esa instancia, el gobernador Gustavo Melella recorrió el lugar donde avanza la obra, acompañado por la vicegobernadora Urquiza, el intendente Walter Vuoto, legisladores nacionales y representantes de distintos sectores.
“Terminó la logística, el traslado de lo que llegó en el barco desde el puerto hasta acá. Sigue la obra civil”, explicó Melella, quien definió al proyecto como “la solución definitiva a los problemas energéticos que tiene la ciudad de Ushuaia”.
El mandatario sostuvo que la nueva infraestructura permitirá ampliar la capacidad de generación y responder tanto a la demanda actual como al crecimiento de la capital fueguina durante las próximas décadas.
“Ha sido un trabajo enorme junto al Gobierno de la Provincia”, señaló Vuoto, quien sostuvo que se trata de una inversión “que va a cambiar radicalmente la matriz energética de Ushuaia”.
El Intendente destacó además el impacto que tendrá la nueva capacidad de generación sobre proyectos que actualmente encuentran limitaciones por la disponibilidad de energía.
“Hay proyectos y barrios que todavía esperan energía y esto va a dar entre 60 y 100 megas”, afirmó. A partir de esa mayor disponibilidad, consideró que la ciudad contará con capacidad para acompañar también la ampliación de su matriz productiva.
Con el equipamiento ya trasladado al predio y el buque fuera del puerto, la ejecución continuará ahora con la obra civil y las tareas necesarias para el montaje y posterior puesta en funcionamiento de la nueva central.


Dejar una contestacion